Anointing of the Sick

The Sacrament of the Anointing of the Sick

“… He anointed many sick people with oil and healed them” Mark 6:13

The sacrament of the Anointing of the Sick is oriented towards the healing of people, who are seriously ill or in danger of death, due to illness or very old age. The sacrament of the Anointing of the Sick unites the person in his suffering to the Passion of Jesus, who under the action of the Spirit, comforts, encourages, forgives and accompanies the person in his suffering.

In the sacrament of the Anointing, the priest, anoints with blessed oil the forehead and the hands of the sick person, while accompanying these gestures with the corresponding liturgical prayer. Through this sacramental grace the sick person can receive the health of his soul and his body. The sacraments do not operate miracles, they are visible means of the invisible action of the grace of God, therefore, they are means of the grace of God, for this reason it is important in case of serious illness, not to wait until the last moments to ask for assistance of the priest. This sacrament, like all others, disposes the person for the encounter with the Lord. It is an act of love and faith that we must offer to all the people who need it. (cf. Matthew 25: 36, 39)


El sacramento de la Unción de los Enfermos

“… Ungía con aceite a muchos enfermos y los sanaba” Mc 6,13

El sacramento de la Unción de los Enfermos está orientado hacia la sanación de las personas, que están seriamente enfermas o en peligro de muerte, debido a la enfermedad o por edad muy avanzada. El sacramento de la Unción de los Enfermos une a la persona en su sufrimiento a la Pasión de Jesús, quién bajo la acción del Espíritu, consuela, conforta, anima, perdona y acompaña a la persona en su padecimiento.

En el sacramento de la Unción el sacerdote, unge con aceite bendecido, la frente y las manos de la persona enferma, mientras acompaña estos gestos con la oración litúrgica que corresponde. A través de esta gracia sacramental el enfermo, puede recibir la salud de su alma y su cuerpo. Los sacramentos, no operan milagros, son medios visibles de la acción invisible de la gracia de Dios, por tanto, son medios de la gracia de Dios, por ello es importante en caso de enfermedad grave, no esperar hasta los últimos momentos para pedir asistencia del sacerdote. Este sacramento, como todos los demás, disponen a la persona para el encuentro con el Señor. Es un acto de amor y fe que debemos ofrecer a todas las personas que lo necesiten. (cf. Mt 25, 36, 39)

Anointing of the Sick

The Sacrament of the Anointing of the Sick

“… He anointed many sick people with oil and healed them” Mark 6:13

The sacrament of the Anointing of the Sick is oriented towards the healing of people, who are seriously ill or in danger of death, due to illness or very old age. The sacrament of the Anointing of the Sick unites the person in his suffering to the Passion of Jesus, who under the action of the Spirit, comforts, encourages, forgives and accompanies the person in his suffering.

In the sacrament of the Anointing, the priest, anoints with blessed oil the forehead and the hands of the sick person, while accompanying these gestures with the corresponding liturgical prayer. Through this sacramental grace the sick person can receive the health of his soul and his body. The sacraments do not operate miracles, they are visible means of the invisible action of the grace of God, therefore, they are means of the grace of God, for this reason it is important in case of serious illness, not to wait until the last moments to ask for assistance of the priest. This sacrament, like all others, disposes the person for the encounter with the Lord. It is an act of love and faith that we must offer to all the people who need it. (cf. Matthew 25: 36, 39)


El sacramento de la Unción de los Enfermos

“… Ungía con aceite a muchos enfermos y los sanaba” Mc 6,13

El sacramento de la Unción de los Enfermos está orientado hacia la sanación de las personas, que están seriamente enfermas o en peligro de muerte, debido a la enfermedad o por edad muy avanzada. El sacramento de la Unción de los Enfermos une a la persona en su sufrimiento a la Pasión de Jesús, quién bajo la acción del Espíritu, consuela, conforta, anima, perdona y acompaña a la persona en su padecimiento.

En el sacramento de la Unción el sacerdote, unge con aceite bendecido, la frente y las manos de la persona enferma, mientras acompaña estos gestos con la oración litúrgica que corresponde. A través de esta gracia sacramental el enfermo, puede recibir la salud de su alma y su cuerpo. Los sacramentos, no operan milagros, son medios visibles de la acción invisible de la gracia de Dios, por tanto, son medios de la gracia de Dios, por ello es importante en caso de enfermedad grave, no esperar hasta los últimos momentos para pedir asistencia del sacerdote. Este sacramento, como todos los demás, disponen a la persona para el encuentro con el Señor. Es un acto de amor y fe que debemos ofrecer a todas las personas que lo necesiten. (cf. Mt 25, 36, 39)

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